En las entradas anteriores has recibido información sobre
las distintas posibilidades que tenemos ante nosotros para elegir, ya te hemos
informado de las posibles alternativas que tienes al terminar tus estudios,
pero es posible que aún tengas dudas.
- ¿Cuáles son las alternativas que se me presentan para elegir?
- ¿Qué otro tipo de informaciones necesitarías conocer antes de decidirte por elegir unos estudios o una profesión?
Para saber a qué te arriesgas, es bueno y útil saber predecir las consecuencias
que tendrán tus elecciones.
Esas consecuencias están muy relacionadas con las ventajas y desventajas, con
los pros y contras de cada una de las alternativas. Las personas que no se
preocupan de las consecuencias pueden llegar a decidir cosas que resultan un
fracaso total.
Una vez que has sopesado los pros y contras que tiene cada
una de las alternativas, hay que decidir:
- La alternativa que considero mejor es:
- ¿Es coherente, está de acuerdo con mis valores, mis aptitudes, mi personalidad, etc?
- ¿Coincide con lo que mis padres quieren para mí?
- ¿Aceptarán la decisión que he tomado? ¿Podrá mi familia respaldarme también económicamente para llevar a cabo esa decisión?
Una vez que te has decidido por unos estudios y/o actividad profesional, para
que puedas seguir progresando en tu toma de decisiones, tienes que establecer
un Plan de acción, en el que te propones algunas metas de actuación, es decir,
tienes que saber qué es lo que tienes que ir consiguiendo para alcanzar lo que
quieres ser.
Así pues, tendrás que poner en claro las metas que tienes
que alcanzar a corto, medio y largo plazo.
- Mi meta a largo plazo es ser un profesional de:
- Para conseguir esa meta a largo plazo a corto y medio plazo los pasos que tendré que dar serán los siguientes:
- A corto plazo:
- A medio plazo:
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